Siendo muy pequeña, cuando aprendí a leer en el colegio me di cuenta de que mi compañera Pilar tenía un acento tan marcado que no sabía pronunciar la zeta.La profesora le decía: -­¡Es zapato! a lo que ella siempre respondía -­Sapato, ­-Que no, ¡zzzzapato!, -­Sapato, ­-¡Con zeta!, ¡zapato!, ­-Sapato. Pilar ni siquiera entendía qué estaba haciendo mal.

En mi pueblo de Andalucía la cosa es más rara porque aquí sí que sabemos pronunciarlo todo, pero lo hacemos de una forma particular:

Lo normal en mi pueblo es el ceceo, o sea, cambiar las eses por zetas: niño, zaca la zandía la nevera pero no porque como Pili, no sepamos decir la ese. Es que hablamos así y punto. La ese se reserva para las palabras que tienen ch: no me ese muso, que no tengo hambre o bien pregúntale a la musasa.

Obviamente, no es que no sepamos cómo se dice la che porque en mi pueblo sabemos perfectamente quien es Chakira, Claudia Chifer y Cherlok Holmes y lo decimos así, con su buena che. Nada de sh ¿eso qué es? Ahora bien, se da el caso de lugareños que prefieren la sh para sustituir a la che: me he manshao o cuarto y mitá de shope. Lo que demuestra que no es falta de conocimiento, es una cuestión de gusto.

Es como cuando el andaluz que intenta hablar en inglés dice jelou, pero en plan jjjjjelou. Lo normal es que uno piense: pero a ve, si no dices nunca una jota, ¿por qué en inglés lo haces tan bien? Pero así es.

 

Marina Julia Martínez García del Moral
@sepuededecir

       
 

¿Conoces más palabras andaluzas?

Cubicando…

Share Button