Calendario.

(Del ár. hisp. almanáẖ, calendario, y este del ár. clás. munāẖ, alto de caravana, porque los pueblos semíticos comparaban los astros y sus posiciones con camellos en ruta).

El árabe المناخ al-munākh significa primero «parada en un viaje», del verbo antiguo أناخ anākh, «arrodillarse el camello». De ahí surgió el sentido de «morada», «albergue». Luego ese sentido se le aplicó a los signos del Zodíaco, a los que se denominaba como «mansiones». Con este significado se pronunciaba en el árabe de al-Andalus al-manākh. La evolución semántica hizo que en árabe acabara significando «clima» y en las lenguas de Europa «calendario», porque en los primeros se hacían constar las mansiones de la luna y los signos del Zodíaco que correspondían a cada día y mes del año.