La palabra fulano viene del árabe فلان (fulān) «persona cualquiera», y éste del antiguo egipcio pw rn, «este nombre», que pasó a todas las lenguas semíticas.

En femenino, sin embargo, la palabra se lleva a mala parte, sobre todo cuando lleva el artículo determinado o indeterminado, y es nombre común, como: «una fulana» (significa «una putanga»), «la fulana ésa…», «tremenda fulana está hecha», «viste como una fulana«, etc., aunque como sustituto del nombre propio, y especialmente en diminutivo, sigue manteniendo su significado original: «Ella todo el día presumiendo de que si conoce a Fulanita y a Menganita…»

RAE: (Del ár. hisp. fuláneste del ár. clás. fulān, y este quizá del egipcio pw rn, este hombre).