En los hombres se decía para referirse a todo lo que cubriera el pecho, excepto las condecoraciones, que esas sí iban en el pecho; por ejemplo, llevaba la pechera llena de lamparones. En las mujeres, el pecho era lo que se le daba al niño, lo demás era la pechera, por ejemplo, “se guardó el pañuelo en la pechera” o “el vestido le queda muy bien de pechera”.